“Ser María para Jesús, ser María en todas las partes y siempre.” ¡Qué pretensión! Pero leamos la cita hasta el final: “en cuanto nos lo permitan nuestras miserias y flaquezas … y todo lo hacía sin ostentación ni ruido.” (Carta 2 de Julio 1862)
Estas dos notas, radicalidad y humildad, se encuentran en toda la vida de Emilia d’Oultremont, d’Hooghvorst, Fundadora de la Congregación de María Reparadora: una gran ambición espiritual al mismo tiempo que una atención amorosa a las cosas más pequeñas.
En esto ella se muestra hija de San Ignacio, para por amor a Cristo, trabajar con todas las fuerzas por la mayor gloria de Dios. |