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CLAUSURA DEL XXV CAPÍTULO GENERAL
05/23/2019
PUENTE LATINOAMERICANO
08/02/2019

NUESTRAS DISMINUCIONES

ACTITUDES A CUIDAR

para que

la fragilidad y límites

se conviertan

en nuestra esencia más auténtica.

 

INTRODUCCIÓN: Comenzamos esta oración con un párrafo de la circular de la Provincia (E/I del 4/2019) para fundamentar el enfoque del tema de la oración de este mes: “La disminución” …

 Las HH en Capitulo G. “Hemos vivido un periodo intenso de escucha al espíritu, en nosotras mismas y en las diferentes realidades (…) Jesús resucitado nos ha acompañado con su Palabra y hemos abierto nuestros corazones dejándonos guiar por el Espíritu. Él nos llama a permanecer en el amor, a continuar viviendo en fidelidad”.  

 

Vemos que nuestras hermanas cumplieron su misión a través de los trabajos realizados en el Capítulo General y preparación del mismo, atentas y fieles al Espíritu. Ahora toca a cada una de nosotras acoger, desde ya, con fe, esperanza y sentido de cuerpo los documentos y las decisiones tomadas, para hacerlo Vida.

 

En este momento de la vida consagrada, en el que todas palpamos la disminución y sus consecuencias, sabemos que es muy importante orar por esa intención para que podamos reconocer la voluntad de Dios en los cambios necesarios ([]con el deseo de una mayor vitalidad espiritual y apostólica. [Or. Por el CG]) Confiando, en todo momento, en las hermanas y otras personas que gestionan los procesos de reestructuración.  De esta manera, de una vez por todas, podremos desterrar de nuestro horizonte las añoranzas del pasado y los temores ante las novedades que requieren algún cambio o renuncia (dada nuestra “falta de relevos”-como queda claro en la última circular de la provincia-).

 

También es necesarios que, ante los limites humanos reales, aceptemos la renuncia al “HACER” (aun siendo necesario para colaborar con Dios en el cuidado de la vida digna para todos) Aceptamos esta renuncia no para vivir una pasividad sin sentido, sino para cuidar con fidelidad el “SER en Dios. Esta era la identidad de Jesús…  Y Juan el Bautista expresa así su “deseo” de disminución del Yo (*): “En esto consiste mi gozo colmado: Él debe crecer y yo disminuir (Lucas 3)

 

Que esta sea hoy nuestra petición por todas. Es tiempo del Espíritu; que ÉL nos alumbre el modo de ayudarnos unas a otras a “continuar viviendo la disminución en fidelidad” (1); como límite humano, “Sí”, pero a la vez con Espíritu:” como un momento de gracia para volver a Jesús y ahondar en lo esencial de nuestra vida (*). Esto nos llevará a ser hermanas profundamente humanas, solidarias con toda la Humanidad y con nuestro Medio Ambiente hasta el fin de nuestros días.

-Dinámica de la introducción: Leer pausadamente y hacer un momento de silencio después de cada párrafo.

-Antes del canto de entrada nos podemos preguntar: En verdad ¿sentimos necesidad de hacer nuestra esta sabiduría? ¿Presentimos la presencia de Dios en las disminuciones?


CANTO DE ENTRADA:
“El amor es nuestro canto”. O “Que Mañana de luz”. U otros

 

MONICIÓN AL SALMO: “Es hora de vivir la vida nueva. No temáis…” –dice la canción. Es hora de volver a Jesús con toda el Alma. Es hora de que la luz de la humildad ilumine las sombras de nuestras disminuciones (sean por fragilidad, mermas, vulnerabilidad) para darle nombre; porque “Luz y Sombras son parte de la misma realidad […] Frecuentemente son las sombras reconocidas y aceptadas las que nos abren más a la luz. (*) en el seguimiento de Jesús.

ORAR ES TENERTE DE AMIGO

«Te basta mi gracia»

Señor, ayúdanos a conocer tu voluntad en este momento de la Historia.

No nos dejas solos, Señor, Tú nos envías tu Espíritu,

“Te basta mi gracia”

nos llenas de tu fuerza, nos colmas de tu Amor y gracia.

Señor, en nuestra fragilidad, impulsa en nosotr@s la ilusión de vivir,

la fuerza para amar, el deseo de justicia social, el respeto a la naturaleza.

y la urgencia de vivir en relaciones fraternas

de igualdad y subsidiaridad solidaria.

Tú, Dios mío, te apoyas en nuestra debilidad para hacernos poderos@s,

cuentas con nuestras flaquezas y disminuciones para hacernos mejores discípul@s,

sabes de nuestras incongruencias y nos sigues enviando a cumplir tu misión,

(sea en la acción o en la pasión cuando pesan los años y nos faltan las fuerzas).

Tú, Señor, tienes para cada uno de nosotros un proyecto de vida,

un mensaje que transmitir, una manera de vivir que contagia,

un modo concreto de actuar a tu manera, contando con nuestros limites,

para que entre tod@s vayamos construyendo tu Reino,

llenando la tierra de tu paz y tu bondad.

 

Tú, Dios de todos los hombres, Señor de todas las cosas,

Espíritu que impulsa lo nuevo en cada uno y lo mejor en cada momento,

cuentas con tod@s, para convertir esta sociedad nuestra

en un espacio de amor y de justicia.

Tú tienes para cada cual grandes planes.

Hoy, aquí me tienes, Señor, dispuesta@ a seguirte una vez más,

a darte un sí definitivo y valiente en medio de mi pequeñez y debilidad.

No permitas que nos distraigamos de Ti, Dios mío, a causa de nuestras carencias,

Ellas   no son más que luces y sombras inherentes a nuestra realidad humana:

Nuestra fragilidad es la luz que nos permite reconocer las sombras;

porque luces y sombras, son el lugar de la verdadera humildad.

 

El anonadamiento deseado

es lo que nos lleva a reconocerte en nuestras pasividades,

 y nos ayuda a ser fieles a Ti como Señor de la vida.

Sí, es la humildad la que nos adentra en tu misterio, en el que vivimos y existiremos siempre.

Es en la humildad -LUZ “hecha de verdades”-

 en donde mejor te desvelas y te dejas encontrar, Dios de la Vida…

(Salmo al hilo de Mary Patxi Ayerra, y Maria. Dolores.G. rscj)

MONICIÓN A LA LECTURA BIBLICA:

 

La humildad existencial nos enseña que en la debilidad no cabe el lamento…porque “nos basta su gracia”. (Afirma Pablo por experiencia). Él es consciente de que nuestra meta es “llegar a la estatura de Cristo”.

 De ahí que para un cristian@ no sea suficiente nacer a la fe y crecer en ella, porque Los cristianos tenemos un listón muy alto: Se nos pide SER como Cristo Jesús:Mirad la roca de donde fuisteis tallados, y la cantera de donde fuisteis excavados. … Oídme esto los que seguís la justicia, los que buscáis a Yave (Isa 51,1)

En los escritos de San Pablo también queda muy patente que él pasó por el trance amargo de la disminución y el clamor de la liberación: “Sabemos que él padeció toda su vida un intenso sufrimiento de no sabemos que enfermedad (…)

En algunos textos, vemos que las “flaquezas” y la mención de “injurias” recuerda lo que el Apóstol ha tenido que pasar a causa de los juicios injustos. Las “persecuciones” aluden a las iniquidades de los judíos, cristianos y gentiles; con “necesidades y angustias” expresa la desbordada medida de sus sufrimientos.

Es su fe inquebrantable en Dios la que le lleva a aceptar gustoso la respuesta del Señor a su petición de verse librado de este sufrimiento. Gloriarse en ello significa ahora renunciar a su deseo de verse libre de su carga; poque esta es su certeza:  “todo lo puedo en aquel que me da fuerzas” (Fil 4,13).

15 Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. (Ef. 4:13-) (Comentarios al hilo de Pedro Mendoza I.C.)      (Pequeño silencio)

Lectura de la 2ª carta de San Pablo a los Corintios:

“Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de las revelaciones recibidas, fue dado un aguijón a mi carne, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría. Por este motivo tres veces rogué al Señor que se alejase de mí. Pero él me dijo: ‘Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza’. Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo. Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte” …  

Silencio-compartición: ¿Qué hago para hacer vida, en mí, esta sabiduría del Espíritu de Pablo?

Canto:El Magnificat”. Final “Alabaré al Señorque es la fuerza de mi vida para andar…

Oración final: (Pedro Casaldáliga)

 

VEN, ESPÍRITU. Ven, o mejor, vamos:

Haz que vayamos a donde tú nos llevas.

Tú nunca te ausentas,

aire que respiramos,

viento que acompaña, clima que abriga.

Ven, para llevarnos por ese Camino,

el Camino vivo que conduce al Reino.

Ven, para arrancarnos, en un vendaval

de verdad y de gracia, de tantas raíces

de mentira y miedo que nos esclavizan.

Ven, hecho una brisa, para acariciarnos,

hecho un fuego lento, un beso sabroso,

la paz de la justicia, el don de la ternura,

la entrega sin cálculos, el amor gratuito,

la Vida de la vida.

Ven, Paloma fecunda, sobre el mundo estéril,

y suscita en él la antigua esperanza,

la gran Utopía, de la Tierra sin males,

la antigua, la nueva, la eterna Utopía.

Ven, vamos, Espíritu.  Amén.

 

BIBLIOGRAFÍA {(*) todos y otros párrafos: -Actitudes a cuidar en nues. disminuciones. Mª Dolores G. rscj, 13 de abril 2015}; (1)  {Circular a las Comunidades PE/I, 4/2019

{ Monición a las lectura: Comentarios  a la 2ª lectura dominical, julio 06, 2012 00:00RedacciónIglesia y Religión. Pedro Mendoza LC.}